14 diciembre 2011

DISCRIMINACION DE LA MUJER EN INDIA



Ana Belén Plaza, antigua alumna del Instituto y residente en India ha colgado en Facebook un artículo muy bueno sobre la situación de la mujer en India.

Parte de él lo exponemos a continuación:

La mezcla explosiva de la caída de la fertilidad, el acceso a la tecnología y la perseverancia de la mentalidad tradicional ha provocado que en las últimas tres décadas hasta 12 millones de mujeres indias aborten a sus bebés de sexo femenino, según el estudio publicado por la revista británica The Lancet, en colaboración con el Centro para la Investigación de Salud Global de la Universidad de Toronto.

“Al mismo tiempo que se ha abaratado la tecnología, han aumentado las posibilidades económicas de muchos indios que ahora pueden permitirse pagar una ecografía para averiguar el sexo del bebé”, señala Prabhat Jha, director del citado centro de investigación canadiense.

“Los hijos varones son considerados como un plan de pensiones.

 El aborto de la segunda hija –la primera es por lo general bienvenida- es fruto de una decisión racional adoptada por las familias más educadas, urbanas y pertenecientes a la elite que no desean tener más de dos hijos”, añade vía Skype desde Toronto.

Las castas más bajas tienden a imitar el comportamiento de las altas.

El niño permite perpetuar el linaje de la familia y ostentar su honor, además de ser el encargado de cuidar a los padres cuando éstos envejecen. El hombre es quien ocupa la calle, la plaza, los bares, la noche, los puestos del gobierno, los rickshaw, los mercados, las tiendas de alcohol, los colegios, los hospitales. El hombre se para en mitad de la acera para orinar tranquilamente a mediodía en Nueva Delhi, cualquier día de la semana. El hombre se roza bruscamente contra las nalgas de la clienta en el ultramarinos o la pasajera del autobús público. No en balde Naciones Unidas afirmó en un estudio reciente que la capital india es una de las urbes mundiales donde las mujeres sufren más acoso sexual y también es conocida como la capital de las violaciones en el resto del país. El hombre abandona a la hija en el orfanato. El hombre hace lo que le viene en gana.

Con un hijo no hay que preocuparse por si le violan nada más alcanzar la pubertad, como les ocurre a muchas adolescentes indias, quienes después de atravesar esta violenta experiencia se ven obligadas a ejercer la prostitución.

 Las hijas son percibidas como una carga porque todo lo que se invierte en ellas va a parar a la familia del marido, de manera que son como un fondo perdido. Las viejas referencias se cruzan con las nuevas tecnologías y refuerzan el pasado frente al futuro. De este modo, muchas niñas no tienen la posibilidad de nacer, no son alimentadas de igual forma que sus hermanos varones, no las llevan al médico cuando están enfermas, abandonan antes la escuela y sus familias no se alegran en el hospital cuando las ven en brazos de la madre tras el parto.

 Las mujeres en la sociedad india no tienen mucho más valor que como portadoras de un futuro hijo varón en sus entrañas.

Si quieres terminar la lectura de este durísimo artículo, pincha aquí.

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